Actividades - Retiros
imagen

MARÍA - PADRE ENRIQUE DA FONSECA

Fecha: 20/11/2025

María, fiel instrumento de Cristo, ayúdanos a amarlo más.

 

En este día de retiro quisiéramos especialmente acercarnos a María para dejarnos ayudar  para amar más a su hijo Jesús y a los que Él ama.

¿Necesitamos de verdad que alguien nos ayude a amar más a Jesús? 

Justo hace unas semanas el dicasterio de la doctrina de la Fe de la Santa Sede publicó una Nota doctrinal sobre algunos títulos marianos referidos a la cooperación de María en la obra de la salvación. Eso trajo un revuelo y en algunos círculos un malestar.  A mi parecer el documento intenta aclarar y zanjar la larga discusión sobre algunos títulos que se le han dado a María sobre su rol en el plan de Salvación, especialmente el título de Corredentora y el de Medianera de todas las gracias.

Después les daré mi opinión en todo esto. Pero pienso que es importante referirse al documento.

“La presente Nota responde a numerosas consultas y propuestas que llegaron a la Santa Sede en las últimas décadas —particularmente a este Dicasterio— sobre cuestiones relacionadas con la devoción mariana y sobre algunos títulos marianos. Son cuestiones que han preocupado a los últimos Pontífices y que han sido repetidamente tratadas en los últimos treinta años en los diversos ámbitos de estudio del Dicasterio, como Congresos, Asambleas ordinarias, etc. Esto ha permitido a este Dicasterio contar con un abundante y rico material que alimenta esta reflexión.

El texto, al mismo tiempo que clarifica en qué sentido son aceptables, o no, algunos títulos y expresiones que se refieren a María, se propone profundizar en los adecuados fundamentos de la devoción mariana precisando el lugar de María en su relación con los creyentes, a la luz del Misterio de Cristo como único Mediador y Redentor. Esto implica una profunda fidelidad a la identidad católica y, al mismo tiempo, un particular esfuerzo ecuménico.”

Es decir, el esfuerzo es aclarar sobre términos que pueden confundir o que no serían propios de ser asignados a María.

El acercamiento que nosotros tenemos y qué fue el interés del fundador de Schoenstatt no es luchar por el nombramiento de dogmas o títulos. Lo que nos interesa en nuestro caso es observar cómo nosotros aprendemos a amar, seguir y entregarnos a Cristo, hasta asemejar nuestro corazón al de Él. En ese ámbito, la madre de Jesús tiene algo que decirnos porque no fue en la vida misma de Jesús un personaje secundario.

Los Evangelios no son biografías de Jesús sino verdaderos textos inspirados que fueron escritos con la intención de transmitirnos al mismo Jesús.  Las referencias a María son pocas pero muy importantes. Ese hecho, nos habla de que ella es parte importante en la vida y en el corazón de Jesús.

De esos Evangelios, hay tres que son los sinópticos, que contienen una cristología ascendente, es decir, nos muestran de alguna manera como el hombre Jesús de Nazaret va creciendo en la conciencia de que es el Hijo de Dios. Esos Evangelios comienzan con las genealogías en Mt y Marcos, y en le caso de Lucas, con los relatos de la Anunciación y el lugar de María. Culminan en la Cruz siendo Jesús reconocido por un pagano como Hijo de Dios y en el caso lucano, con la Ascención.

El Evangelio de san Juan  es distinto, datado por el año 90 después de Cristo contiene una cristología descendente. Comienza con el Prólogo, en el cual se presenta como el Verbo de Dios se hizo hombre encarnándose y habitando entre nosotros. Es un Evangelio que tiene algunos datos en los que parece más precisa la historia pero a la vez que contiene un gran simbolismo y una estructura literaria que pone énfasis. Por ejemplo, es en san Juan donde María aparece en el comienzo de la vida apostólica de Jesús en Caná y María vuelve a aparecer junto a la cruz, donde Jesús le da a María el cuidado del propio Juan, y en él sobre todos nosotros como madre.

Entonces, es evidente que María en los Evangelios tiene un lugar especial y significativo. Lo otro que se puede inferir es que si los evangelistas hubiesen tenido miedo de que alguien opacara la centralidad del Señor, no la habrían nombrado. En Marcos queda claro cuando ella aparece buscando a Jesús y él parece no apresurarse en recibirla: Quien es mi madre , mi hermano o hermana? Los que hacen la voluntad de mi Padre. Por lo mismo, si los Evangelios no se confunden, nosotros tampoco.

También el N Testamento da cuenta de un aspecto que también es muy importante: la presencia de María en los momentos fundantes de la Iglesia, especialmente en su relación con el ES: En la anunciación, como llena de gracia, en la visitación como misionera y testigo, en Caná como intercesora, en la cruz como madre del consuelo, en el Cenáculo implorando el Espíritu con los apóstoles.

 

De lo que los Evangelios no hablan pero sí inferimos, es que Jesús al encarnarse recibió toda su humanidad de María.  Cuando hablamos de la humanidad de Jesús es muy importante, por eso, cuando se en el comienzo del cristianismo se fraguaba nuestro credo, fue importante definir el dogma de María Madre de Dios para así asegurar la humanidad de Jesús.

En este sentido, nosotros observamos un gran papel de María. No sólo como un modelo pasivo. ¿Se imaginan una madre que no amamanta, que no alimenta, que no sonríe, que no acaricia, protege, abriga, sostiene, afirma, ayuda a caminar, cura las heridas, enseña a hablar, transmita tradiciones, la cultura?  ¿Sabiendo que Jesús es Dios, quién le enseñó a levantarse, quien le mostró un corazón humano abierto, las palabras que el mismo Jesús usó para perdonar… para sanar. Siempre se habla de la elocuencia del Señor, sin duda su autoridad viene de Dios y no de los hombres. Sin embargo, podemos pensar que ese corazón humano, que siente, sufre y se duele con nuestro dolor está en profunda sintonía con el corazón que le dio su mamá. (También José y su familia sin dudas) A mi juicio no es coherente la imagen de un bebé sabelotodo con la Encarnación de Jesús. Él se hizo hombre y asumió nuestra condición menos en el pecado…. Se abajó, lo que se llama kénosis en plenitud en la cruz, muriendo junto a dos ladrones.

Es cierto que María no puede salvar por sí misma, pero eso no está contrapuesto con la experiencia cristiana de verla como un verdadero refugio de salvación.

No podemos mirar en menos a la tradición del Pueblo de Dios,

Datada en el 250 DC

Bajo tu amparo nos acogemos,
santa Madre de Dios;
no deseches las súplicas
que te dirigimos en nuestras necesidades,
antes bien, líbranos de todo peligro,
¡oh siempre Virgen, gloriosa y bendita!

 

La Alianza de Amor con María surge de la necesidad humana.

El desvalimiento de unos jóvenes.

La fe que atribuye a María un lugar en el corazón de los cristianos.

Los acontecimientos del tiempo.

La atracción que ella ejerció en los corazones juveniles.

La realidad de hacer consciente su lugar en nuestra vida.

 

 

  1. Como ejercicio, quisiéramos revisar:

Nos sentimos desvalidos en algún aspecto en que necesitemos ayuda

Creo que María me puede ayudar? Lo escuché de alguien o lo experimenté yo mismo?

Acontece algo en mi vida o historia donde yo me sienta exigido?

¿Cómo es mi amor a María?  Con sinceridad reconozco su lugar, ella no exige nada.

Qué lugar ha tenido en mi historia de Fe?

  1. La Alianza con María no se contrapone a nuestra vida de Fe y amor con Jesús. Cuando renuevo mi alianza con María quisiera conscientemente renovar mi Bautismo. La condición de hijo de Dios en Cristo Jesús.  Entonces quiero perdir a María que me ayude, que me eduque humanamente para que la gracia del ES me haga  semejante a su Hijo.

Escribo  una pequeña oración en este sentido…o la renuevo

 

  1. Tomo la Visitación y especialmente contemplo el canto del Magníficat como el corazón abierto, agradecido y profundamente amado por Dios.

Que mi vida sea un Magníficat

 

 

 

 

Retiro Centro La Providencia

Jueves 20 de Noviembre 2025

Padre Enrique Da Fonseca. Sch.